La Caminata “Un Paso por Mi Familia” en su séptima edición se une a todos los países de Latinoamérica para pedir a una sola voz a los legisladores: ¡Salvemos Las 2 Vidas!

Santo Domingo, R.D. La Vicaría Episcopal Familia y Vida de la Arquidiócesis de Santo Domingo, presentó este martes los detalles de la caminata “Un Paso por Mi Familia”, en una rueda de prensa, donde leyeron el manifiesto preparado por el equipo coordinador de la actividad. 

A continuación el texto íntegro del manifiesto:

En ocasión del “Mes la Familia” celebramos hoy por séptima vez la caminata UN PASO POR MI FAMILIA, máxima expresión de la familia dominicana para manifestar a la sociedad dominicana y al mundo entero, la necesidad de contar con un marco legal que garantice los derechos fundamentales de la persona humana. Este año nos unimos a todos los países de Latinoamérica que a una sola voz piden a sus legisladores que Salvemos Las 2 Vidas.

Reconocemos, sin lugar a dudas que la República Dominicana necesita un Código Penal actualizado, que respete la vida como bien sagrado e inviolable en la Constitución Dominicana y que provea a nuestro sistema judicial de los adecuados mecanismos de prevención, persecución y sanción de crímenes y delitos, con el que se garantice la protección de los derechos de los ciudadanos y de su seguridad, en atención a la realidad social actual.

La Constitución de la República consagra la protección de la Vida, la Familia y la Educación:

Artículo 37:  El derecho a la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte. No podrá establecerse, pronunciarse ni aplicarse, en ningún caso, la pena de muerte.

Artículo 55:  La familia es el fundamento de la sociedad y el espacio básico para el desarrollo integral de las personas. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla.

Artículo 63: La familia es responsable de la educación de sus integrantes y tiene derecho a escoger el tipo de educación de sus hijos menores.

Por esto, lo que pedimos es:

  1. Que el Poder Legislativo reconozca que el derecho a la vida en una sociedad es la base para la creación de leyes justas. Los derechos de la persona deben ser reconocidos y respetados por parte de la sociedad civil y de las autoridades políticas. Estos derechos son inherentes a la persona y no están sometidos a los de otras personas, incluidos los de sus propios padres. Tampoco son un regalo de la sociedad o del Estado, sino que pertenecen a la misma naturaleza humana. No hay ningún otro derecho que esté por encima del derecho a la vida.
  2. Que el Poder Legislativo estudie, redacte y apruebe el nuevo Código Penal necesario para dotar al país de un marco jurídico actualizado, que permita una adecuada aplicación de la justica y, dentro de ella, mantenga la penalización total del aborto en coherencia con el artículo 37 de nuestra Constitución.
  3. Que el Estado Dominicano promueva y ponga en funcionamiento centros de atención a la mujer embarazada donde puedan recibir el apoyo médico, emocional y económico, en casos especiales, y nunca crear espacios que faciliten el aborto.
  4. Que sea honrado el derecho natural de los padres o tutores a escoger el tipo de educación sexual para sus hijos, el tipo de educación que reciben los menores de edad a su cargo y participar activamente en ella.
  5. Que la sociedad dominicana, padres de familia y educadores, este muy alerta a los intentos de introducir en nuestras escuelas y colegios la ideología de género, que introduce a los niños desde la infancia a la promoción de una sexualidad disociada de la realidad biológica y que promueve la experimentación temprana, la promiscuidad y la búsqueda de satisfacción personal a cualquier precio. Hemos de prevenir las terribles secuelas psicológicas y emocionales, dañinas a la salud y al plan de vida de los jóvenes, originadas por una vida sexual activa a destiempo y/o desordenada.

Pedimos a los Poderes del Estado, que por el bien de la sociedad dominicana que, siendo fieles a su misión y a su juramento por Dios, por la Patria, por su Honor y por su Conciencia, de respetar y hacer respetar la Constitución y las leyes; actúen respetando el DERECHO A LA VIDA desde su concepción hasta la muerte natural, tal y como está consagrado en el Artículo No. 37 de nuestra Constitución; que proteja a la FAMILIA como fundamento de la sociedad y los derechos de dentro de ella se base la educación de sus hijos.

Una sociedad que olvida sus principios pierde lo más noble que tiene. La República Dominicana ha sido fundada en la Verdad, como cita nuestro Escudo Nacional: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”

Dios bendiga a todas las familias del mundo; Dios bendiga a todas las familias de la República Dominicana y nos haga a todos capaces de vivir y promover la verdad. Que seamos un pueblo capaz de honrar nuestros principios fundacionales: Dios, Patria y Libertad.

Firmado por:

Comité Organizador Un Paso por Mi Familia 2018

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