Por Monseñor Víctor Masalles, Obispo de Baní.

Agradezco a la Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Santo Domingo la amable invitación a participar en este desayuno que se realiza cada año y en el que ya he estado en otras ocasiones la oportunidad de asistir.

Ante la situación actual de confusión respecto al tema de la cuestión del género en el que se ha querido introducir a través de una orden departamental política de género como 1ª prioridad del sistema educativo nacional, con gusto presento nuestro tema.

Alguno puede preguntar ¿Qué tiene que ver esto con la salud? La respuesta siempre será que la primera fuente de salud (física o psíquica) será la educación, el camino fundamental para la medicina preventiva eficaz de un pueblo es la educación.

Hace unos años apareció en las primera plana de un periódico nacional:

“El Papa no acepta lo del género”

Eso causó grandes interrogantes, la mayoría de la gente no entiende estos términos:

Aborto, causales, matrimonio gay, educación sexual, patriarcado, derechos sexuales y reproductivos, masculinidad, orientación sexual, transversalidad de género, baños comunes, estereotipos sexistas, etc…

Cuando se usan estos términos a veces parecería que los que discuten pertenecen a planetas diferentes, pero no, es que tienen visiones distintas del ser humano.

Mientras que la agenda de la llamada ideología de género ve estos términos como básicos para la discusión, para el común de los mortales todo esto suena a lenguaje sacado de laboratorios sociológicos extranjeros.

La ideología de género es un conjunto de ideas no científicas que desarraigan de la sexualidad humana su naturaleza y la explican de acuerdo a la cultura.

Ella dice que el ser humano ha sido construido sexualmente por la cultura que nos rodea, y se ha montado un sistema patriarcal machista, y es necesario deconstruir a ese ser humano y adecuarlo a una nueva cultura y romper los estereotipos sexistas.

A este respecto es interesante lo que dice el Papa Francisco en Amoris Laetitia 56:

“Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que «niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer”.

La ideología de género forma parte de una agenda mundial de los grandes poderes mundiales con finalidades muy concretas.

Dentro de su plan los poderes mundiales movilizan políticamente a las feministas radicales y colectivos LGBT, llevando al plano de la política un aspecto tan íntimo de la persona humana como lo es la sexualidad, y convirtiéndola en un negocio.

El feminismo no es malo para nada, pero el feminismo radical si, que es uno de los trasfondos de la ideología de género. Se debe amar y respetar a las personas homosexuales, pero, como dice el Papa Francisco, malo es hacer lobby y política de esto.

Estos grupos promueven la promiscuidad sexual, aborto libre, cultura gay, matrimonio de personas del mismo sexo y adopción de niños, entre otras cosas, lo cual hace que los gobiernos reciban fuertes presiones para que se abran a todas estas causas.

Pero el Ministerio de Educación y los sectores que apoyan la Orden Departamental aseguran que esto no tiene nada que ver con ideología de género. Pero la pregunta: ¿Hay en ella ideología de género o no? Si y no.

Un primer No, no está la ideología de género expresada directamente ahí. Pero hay que decir que nunca, ni en ningún lugar del mundo donde se ha implementado la ideología de género se ha iniciado abiertamente diciendo que consiste en eso.

En todos los países en donde la cosa empieza con introducir las políticas de género a nivel oficial acaba siempre con el intento de implementar esta ideología, lo que llevó en muchos países a luchas por parte de los padres por revertirlo. Evitemos eso aquí.

Se busca introducir de manera velada a través de leyes de educación, lo cual se trató ya, luego con la introducción a espaldas de los padres de material ideológico que luego se niega (manual Hablemos, y materiales que se pasan a los niños) y esta última, la orden departamental, es una vía pero a espaldas de la comunidad educativa.

Explico cómo entra en los países: 1º se anuncia la equidad y la igualdad de género. ¿Y quién puede estar en contra de algo así? Parecería que hablamos de igualdad de derechos y oportunidades hombre-mujer. Muy bien, pero ya ahí hay una trampa.

Luego se deja de lado el esquema hombre-mujer; y se salta al concepto género como construcción social. Entonces género será gay, lesbiana, transexual, bisexual, y otros. Ahora hablar de igualdad de género es igualdad de derechos a las orientaciones.

La importancia de la igualdad de los derechos a todas esas minorías es para lograr la legalización del matrimonio gay y que puedan adoptar niños y el aborto. Para eso hay que adoctrinar a los niños para esta “nueva cultura”, como lo dice la OD.

Cuando se aceptan las políticas de igualdad de género entendidas como igualdad de derechos a las orientaciones sexuales se detiene el apoyo a la igualdad de derechos del hombre y la mujer, y hasta se perseguirá cuando sea en materia de sexualidad.

Ahora todo el que se atreva a oponerse a que se eduque buscando que los niños se vistan de niña y cosas como esa será tildado de retrógrado, homófobo, medieval, atrasado y carente de apertura de mente para abrirse al avance de los pueblos.

Los que defienden de buena fe los derechos de la mujer al final se sentirán estafados, pues a los que impulsan la ideología de género no les interesa lo concerniente a hombre-mujer, y todo queda igual. Así pasa con los LGBT (Ejemplo Wally Brewster).

¿Hay ideología de género? Si, la misma se basa en la deconstrucción de la masculinidad y femineidad para elaborar una basada en una infinidad de géneros donde el niño, desde temprana edad debe explorar y descubrir por sí mismo, sin sus padres.

Basado en la antropología estructural de Claude Levi-Strauss, y la semiótica deconstruccionista de Jacques Derrida, que usa la IG para deconstruir el ser humano para construir otro; una reprogramación de la raza humana para construir la que interesa a los poderes mundiales dominantes ¿De veras es eso lo que queremos?

La orden departamental viola la Constitución y el Pacto Educativo, que dice que la elaboración del currículo de educación debe ser con el concurso de los padres, y en esa orden se deja en manos de instituciones al servicio de intereses foráneos.

Según la OD es prioridad del sistema educativo preuniversitario establecer una política de género en el país. ¿Será eso cierto? ¿De veras creemos que eso es lo que elevará la educación nacional sacándola del hoyo en que se encuentra metida?

El comunicado de la CED detalló las prioridades de la educación dominicana:

La prioridad de la educación dominicana en este momento es elevar la calidad de los aprendizajes, formar la conciencia crítica, reflexiva y ética, por lo que debemos centrarnos en la formación integral de los estudiantes, en vista a reducir los niveles de violencia y el bajo índice académico que afecta a los alumnos.

Es enseñar a hacer lectura comprensiva, a hablar correctamente, a formar un pensamiento propio, a sumar, restar, a leer historia, a quererse y querer a los demás, a ser parte de la solución. Ni siquiera muchos adultos del país saben hacer eso.

Y en lugar de eso les vamos a enseñar a ponerse un condón, a liberar sus instintos, a probar todas las experiencias sexuales posibles, usar aparatos de producen placer, a saber abortar, y a muchas cosas más ¿y así nuestro sistema educativo se elevará?

La Iglesia no está en contra la Igualdad y la Equidad de género, siempre y cuando quede claro que cuando se refiere a género se está hablando siempre de hombre y mujer, y no estamos tergiversando el término.

Los géneros son masculino y femenino, gramaticalmente también el neutro. Hablar de género no es hablar de orientaciones sexuales, pues género es género, y orientaciones sexuales son orientaciones sexuales. Esto siempre debe estar claro.

Un hombre puede tener 100 orientaciones sexuales, o puede operarse para intentar cambiar el sexo, inyectarse hormonas femeninas pero será XY cromosomáticamente hablando, es decir, hombre, y la mujer lo mismo y será siempre XX, o sea, mujer.

La Iglesia no está en contra de la Educación Sexual en las escuelas, como se ha dicho muchas veces. Esta educación debe vincular la sexualidad y la afectividad para que sean mejores personas, que sepan quererse y sepan querer a los demás.

El 21/3/16 el Colegio de Pediatras de EEUU aseguró que la ideología de género hace daño a los niños. Dicen que son los hechos y no la ideología quien determina la realidad, y urgió a los educadores a rechazar políticas que la apoyen.

El Director del Instituto de Neuropsicología y Psicopedagogía Aplicadas (INAP) de Madrid asegura que enseñar a los niños los errores científicos de la ideología de género les dificultará forjar su personalidad (autismo, síndrome de Asperger,…).

Cuando se habla de salud tenemos que pensar en el adecuado desarrollo emocional de nuestros niños. Hemos visto videos de lo que pasa en nuestras escuelas públicas (violencia, bullying, etc…) no podemos dejarlos así, sin herramientas para la vida.

Dos exministras de Educación (Ligia y Alejandrina) dicen que hay confusión en el propósito de la OD. Ellas propugnan por una política de equidad de derechos entre hombres y mujeres (Yo también, sin el término género). Melanio se opone también.

Desde el año 2016 he estado proponiendo en el MINERD un programa de educación sexual que busca integrar valores (sexualidad, afectividad, etc…) de Venezuela. Se llama: “Aprendiendo a Querer”, y hay muchos otros también muy buenos.

Programa laico desarrollado en 22 países con éxito que integra la afectividad y la sexualidad y ayuda al niño, el adolescente y el joven a usar las herramientas ante la violencia, presión de grupos, bullying. Reduce embarazos de adolescentes en 70%.

Hemos tocado la puerta del MINERD (cerradas), hemos buscado hacer un convenio con fondos del exterior con un programa piloto de 13 mil niños en Peravia, 3ª provincia en embarazos de adolescentes, pero las puertas están siempre cerradas.

La población dominicana se está movilizando y opinando, la Iglesia Católica, y las demás iglesias y la Academia de la Lengua se han pronunciado, y son muchas las organizaciones y profesionales que están decididos a resistir un intento de implementar una ideología que haría daño a nuestra niñez.

El futuro de RD está en nuestros niños, no podemos dejar espacio a que organismos internacionales destruyan nuestro futuro por simples por razones económicas o por la búsqueda de controlar la población, no vendamos nuestra Patria y valores.

No es aceptable que se adoctrine a nuestros niños haciendo un experimento social en donde no hay posibilidad de retorno. El seguro fracaso de una política educativa de este tipo sería hundir aún mas de donde está el nivel de la Educación dominicana.

Pido a las escuelas, padres de familia y a la Iglesia que resistan, que no cedan ante las presiones. Debemos defender la verdad de la persona; proteger el futuro de la nación; salvar la Patria de quienes la quieren vender sus valores por 30 monedas.

Quiero terminar con un texto de San Pablo en la Carta a los Efesios:

“Porque nuestra lucha no va dirigida contra simples seres humanos, sino contra los principados, las potestades, los dominadores de este mundo tenebroso y los espíritus del mal que están en el aire. Por eso, tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día funesto; y manteneros firmes después de haber vencido todo” (Ef 6,12-13).

Señores, esto es una auténtica guerra, pero no contra el Gobierno o el MINERD, sino contra los grandes poderes que a ellos les presiona a imponer todo esto. Al Gobierno y al MINERD hay que insistirle siempre en la clarificación del término género.

Hay que evitar que el establecimiento de políticas de género dejen rendijas abiertas para que en un futuro se usen términos expresados en buena fe, utilicen para introducir adoctrinamientos de ideología de género, como ha ocurrido en otros países.

El Papa Francisco llama al adoctrinamiento en la ideología del género una maldad, una verdadera “colonización ideológica”.

¿En dónde están los padres?
¿Quiénes se quieren unir a la causa de la fe en esta guerra?
¿Quiénes tendrán el valor de decir: ¡CON MIS HIJOS NO TE METAS!?

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